25 de febrero de 2010

Una . Sólo una

· 0 comentarios

Ayeres y mañanas. Victorias y derrotas. Sueños hechos realidad. Realidades soñadas. Un ricón del mundo. El adiós más duro. El instante que lo cambió todo. El que lo cambiará. El desamor. Esa vida que da sentido a tantas otras. Una canción. Un libro. Mil libros. La mirada infinita de aquellos ojos. Un olor. Un camino. Un recuerdo. Un pueblo. Abuelos. Nietos. El trabajo duro. Una familia. La felicidad. La libertad. La vida. Un día que sucede a otro. Años que pasan. Todo parece igual. Nada es lo mismo.

Ideas que movieron voluntades. Formas transformadas. Verdades escondidas. Anhelos por existir. Ídolos que escaparon. Pasiones racionales. Perezas aplastadas. La lucha silenciosa. La espera impaciente. La impotencia inútil. El momento esquivo. La fuerza invisible. El pesimismo agazapado. El optimismo empujado. La realidad. La esperanza. El sol. La mañana. Una sonrisa. Tu sonrisa. El futuro. Tu futuro. Un porvenir. Tu porvenir.


Tequieros
secuestrados. Caricias olvidadas. Penas compartidas. Las heridas besadas. Los llantos consolados. El cariño guardado bajo llave. Una foto arrugada. Un recuerdo borroso.
La memoria olvidada. Aquella carta nunca enviada. En viaje eterno. El último sol. La última bocanada. La vuelta a casa. Todo y nada. Principio y fin.

10 de febrero de 2010

"I am the Captain of my Soul"

· 0 comentarios



Como es tradición, el Torneo Seis Naciones viene un año más acompañado de impactantes spots publicitarios. Anuncios, producidos por cadenas de televisión, empresas patrocinadoras o federaciones nacionales, con grandes dosis de épica y patriotismo, que pretenden conmover al espectador, ya sea lego o experto en rugby.

Para esta edición del torneo más antiguo del mundo, la BBC ha contado con el actor Morgan Freeman como maestro de ceremonias. El protagonista de Invictus aparece en este trailer recitando un poema de la película. La pieza, traducida a continuación, finaliza con la estrofa "I am the Captain of my Soul" (yo soy el capitán de mi alma).


"Más allá de la noche que me cubre,
negra como el abismo insondable,
doy gracias a los dioses que pudieran existir
por mi alma invicta.
En las azarosas garras de las circunstancias
nunca me he lamentado ni he pestañeado.
Sometido a los golpes del destino
mi cabeza está ensangrentada, pero erguida.
Más allá de este lugar de cólera y lágrimas
donde yace el Horror de la Sombra,
la amenaza de los años
me encuentra, y me econtrará, sin miedo.
No importa cuán estrecho sea el portal,
cuán cargada de castigos la sentencia,
soy el amo de mi destino
soy el capitán de mi alma"

17 de noviembre de 2009

El Alakrana y la memoria de Miguel Ángel Blanco

· 0 comentarios


Hoy, después de más de cuarenta días secuestrados, han sido liberados los marineros del Alakrana. Eso ya no es noticia para nadie. Tampoco lo es que el Gobierno haya vuelto a ceder al chantage, en esta ocasión pagando entre 2 y 3 millones de euros a los piratas somalíes. Entre 2 y 3 millones de euros de nuestros impuestos, por supuesto.

No cabe duda de que de los polvos del Playa de Bakio vienen los lodos del Alakrana. Es decir, la debilidad de nuestro Ejecutivo, de sobra conocida internacionalmente, ha sido una de las razones por las que los piratas han elegido nuestros barcos a la hora de llevar a cabo un secuestro. La gran ONG que es nuestro ejército no impone ningún respeto, y eso no es culpa de nuestros militares, lo es de nuestro presidente y de nuestra ministra de Defensa, claro está.

Aún creyendo firmemente lo anterior, no puedo decir que no me alegre de la liberación de unas personas secuestradas, que, además, ninguna culpa tienen de la debilidad y cobardía de su Gobierno. Claro que lo hago, y más cuando me pongo en el lugar de sus familiares, pero no me gusta en absoluto que mis impuestos sirvan para pagar a criminales a los que se les deja escapar libremente, porque todos nos imaginamos lo que esas ratas harán con ese dinero. Puestos a elegir, preferiría ser ciudadano de un Estado capaz de imponer su poder tanto dentro como fuera de la nación, y no de un estado gobernado por unas personas a las que sólo les importa la propaganda y las próximas elecciones.

En días como hoy, en los que la debilidad de nuestro Gobierno se hace latente, recuerdo a todos a aquellos que se enfrentaron cara a cara al terrorismo como ciudadanos de un Estado fuerte y seguro de sí mismo. Recuerdo a aquellos que dieron su vida porque no convivieron con un Estado capaz de ceder ante el crimen, todos, seguramente, convencidos de que tanto ellos como su Gobierno hacían lo correcto. Es cierto que éste no ha sido un secuestro basado en ningún tipo de reivindicación política, pero si el mensaje transmitido anteriormente no hubiese sido de debilidad, más que probablemente ahora no seguiríamos sufriendo este tipo de situaciones. Y las que vendrán.

De manera especial, no puedo dejar de pensar en Miguel Ángel Blanco. Todos recordamos su historia, cómo fue asesinado a sangre fría hace ahora más de doce años, sólo por ser español, mientras el Gobierno de Aznar se negaba a ceder al chantaje de ETA. Es ese agravio comparativo, esa actitud cobarde e incapaz de Zapatero, lo que supone un insulto, un deshonor a Miguel Ángel, a su memoria y a todos los que sufrimos aquellos días.
Hace más de doce años, todos sabíamos que nuestro Gobierno estaba haciendo lo correcto, hoy no.

Archivo