Messi ens roba

12/06/2013 | O'Mullony

No seré yo quien critique a Messi por poner los medios para que el dinero de su trabajo no sufrague caprichos supuestamente independentistas mientras el paro se dispara en Cataluña. Tampoco está claro que lo haya hecho, ni mucho menos que las razones sean ésas. 

El caso es que todo esto tiene gracia. Mucha. Es divertido que aquéllos a los que se les llena la boca -y el bolsillo- con eso de "Espanya ens roba" tengan que ver cómo el estandarte de la institución más importante del independentismo, su "mesías", el defensor de la inmersión lingüística, evade impuestos.

¿Messi ens roba? ¿Messi no suma para la causa? No. Aquí no ha pasado nada. Si, por lo que fuera, pasase, sería culpa de Espanya. Y en el peor de los casos, Messi pasaría a ser considerado un jugador de la selección argentina. Que el oasis siga en pie.
12/06/2013 | O'Mullony

Sólo una vez

09/06/2013 | O'Mullony

Ayeres y mañanas. Victorias y derrotas. Sueños hechos realidad. Realidades soñadas. Un ricón del mundo. El adiós más duro. El instante que lo cambió todo. El que lo cambiará. El desamor. Esa vida que da sentido a tantas otras. Una canción. Un libro. Mil libros. La mirada infinita de aquellos ojos. Un olor. Un camino. Un recuerdo. Un pueblo. Abuelos. Nietos. El trabajo duro. Una familia. La felicidad. La libertad. La vida. Un día que sucede a otro. Años que pasan. Todo parece igual. Nada es lo mismo.

Ideas que movieron voluntades. Formas transformadas. Verdades escondidas. Anhelos por existir. Ídolos que escaparon. Pasiones racionales. Perezas aplastadas. La lucha silenciosa. La espera impaciente. La impotencia inútil. El momento esquivo. La fuerza invisible. El pesimismo agazapado. El optimismo empujado. La realidad. La esperanza. El sol. La mañana. Una sonrisa. Tu sonrisa. El futuro. Tu futuro.
 
Tequieros
secuestrados. Caricias olvidadas. Penas compartidas. Las heridas besadas. Los llantos consolados. El cariño guardado bajo llave. Una foto arrugada. Un recuerdo borroso.
La memoria olvidada. Aquella carta nunca enviada. El viaje eterno. El último sol. La última bocanada. La vuelta a casa. Todo y nada. Principio y fin.

09/06/2013 | O'Mullony

D-Day

06/06/2013 | O'Mullony


Amanecer del 6 de junio de 1944. Costa de Normandía, Francia

Nunca tantos debieron tanto a tan pocos. Así explicó Winston Churchill la Batalla de Inglaterra, en alusión a los pilotos británicos que defendieron su nación del ataque alemán. Menos de 4 años después la misma frase podría haber vuelto a ser utilizada al otro lado del Canal de la Mancha.

El 6 de junio de 1984, con motivo de la conmemoración del 40º aniversario del Desembarco de Normandía, el entonces Presidente de los Estados Unidos, Ronald Reagan, pronunció un emotivo discurso en Point-du-Hoc. Sin duda, uno de los mejores en sus años como Presidente:
 
Han pasado cuarenta veranos desde la batalla que luchasteis aquí. Erais jóvenes el día que tomásteis estos acantilados; algunos de vosotros apenas erais más que muchachos, con los más profundos placeres de la vida ante vosotros.

Y aun así lo arriesgasteis todo aquí. ¿Por qué? ¿Por qué lo hicísteis? ¿Qué os impulsó a poner a un lado el instinto de supervivencia y arriesgar vuestras vidas para tomar estos acantilados? ¿Qué inspiró a todos los hombres de los ejercitos que se unieron aquí? Os contemplamos, y de algún modo sabemos la respuesta. Era fe, y creencia; era lealtad y amor.

Los hombres de Normandía tenian fe en que lo que hacían era correcto, fe en que luchaban por toda la humanidad, fe en que un Dios justo les concedería clemencia en esta cabeza de playa o en la siguiente. Era el conocimiento profundo -y quiera Dios que no lo hayamos perdido- de que hay una profunda diferencia moral entre el uso de la fuerza para la liberación y el uso de la fuerza para la conquista. Vostros estabais aquí para liberar, no para conquistar, y así ni vosotros ni esos otros dudásteis de vuestra causa. Y hacíais bien en no dudar.

Todos sabíais que hay cosas por las que merece la pena morir. El país de uno, es una causa por la que morir, y la democracía es una causa por la que morir, porque es la forma de gobierno más profundamente honorable que ha creado el hombre. Y todos amabais la libertad. Y todos estabais deseosos de combatir la tiranía, y sabíais que la gente de vuestros países os respaldaba.
  
Discurso completo
06/06/2013 | O'Mullony

Que baje el paro, no el telón

05/06/2013 | O'Mullony







Se diga lo que se diga, los últimos datos del paro son una gran noticia. Un descenso neto de 98.265 en el número de personas que buscan trabajo no supone sólo el tercer registro mensual consecutivo de retroceso del desempleo, también el mejor dato de este mes en la serie que se realiza desde 1997. Aún más positivas son las cifras de afiliación a la Seguridad Social, la cual se vio incrementada en 134.660 personas en mayo respecto a abril, lo que deja un crecimiento acumulado en los últimos tres meses de 216.265 ocupados.

Teniendo en cuenta que cada vez son menos los puestos de trabajo que quedan por ser destruidos, es pronto para decir que se trata de un dato esperanzador. Sin duda es positivo. Una noticia de la que alegrarse. Sin embargo, estas mejoras, especialmente si se convierten en tendencia, pueden ocultar la principal causa de la situación actual en España y de la lentitud de la recuperación: la hipertrofia del Estado. La presencia de éste en todos los ámbitos de la vida es un lastre carísimo en el camino de la recuperación económica. 

Que en un país en el que apenas 16 millones de 48 tienen trabajo, partidos políticos, patronales y sindicatos se lucren de los impuestos de los ciudadanos es, sencillamente, insostenible e inaguantable. 19 parlamentos, diputaciones, empresas públicas, televisiones al servicio de gobiernos... Todo un tejido improductivo que mientras supone miles de euros al año para el contribuyente, sus beneficiarios llaman "el chocolate del loro".

Si es imperdonable que exista esa estructura mientras el paro se multiplica y aún lo es más que el Gobierno haga cargar a los ciudadanos con el peso de la crisis mientras sus prebendas siguen intactas, no pierde gravedad que este sistema se mantenga en tiempos de recuperación, incluso de bonanza. Siempre será un obstáculo que impedirá que éstas sean mayores. Bienvenidos los datos del paro. Alegría inmensa. Pero que no sean una excusa para seguir subiendo impuestos y manteniendo un negocio con apariencia de Administración.

05/06/2013 | O'Mullony

Cuando la gente está de acuerdo conmigo siempre siento que debo estar equivocado.
Oscar Wilde

Lo más leído en el último mes

Hemeroteca