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Coyuntura de Grecia para “dummies”

Una aproximación breve y generalizada de la estructura macroeconómica griega durante el principio del siglo XXI

Atenas | layoverguide.com

Grecia ha estado sumida en una recesión abrumadora, unos datos de financiación escalofriantes, y unos déficits comercial y público casi perpetuos. Todo esto le llevo a tener que recurrir a un rescate público de la UE, que le hará tener el lastre de la compensación por intereses durante muchas décadas. Trataremos de analizar en este artículo cuáles han sido los determinantes del devenir de esta economía, y cómo se ha comportado durante los doce primeros años del siglo XXI.

Para ello comenzaremos viendo la incidencia de las partidas de Consumo, Inversión, Gasto Público y Exportaciones Netas durante el período.

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El componente más fuerte ha sido sin duda el Consumo, en su caso, el gasto de las familias en bienes no de equipo (o de capital) ha supuesto un 70 % del PIB aproximado durante la serie. Le sigue el Gasto Público, con un 48 % aproximado, hay que decir, que en este caso hemos tenido en cuenta el pago de intereses y las transferencias a familias, por su relevancia e interés en este país en concreto, cómo luego veremos. La Inversión supone un 20 % del PIB y finalmente, las Exportaciones Netas participan en un -10 %, es decir, reducen la producción en un 10% vía compras en el extranjero (Importaciones).

Tras este breve repaso de las variables, veamos cual ha sido el comportamiento específico del PIB junto con el del Consumo, y comparemos con la Inflación, por su pudiéramos determinar alguna causa o relación.

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La inflación ha permanecido constante hasta el año 2008, cuando se entra de lleno en la crisis financiera; vemos que pasa de un 3.8 % aproximado a un 1.7 %, para volver a subir a mediados del año siguiente por encima del 4 % y sufrir de nuevo una caída de precios. Las tasas de crecimiento del PIB eran muy fuertes en los primeros años de la serie, llegando casi a rozar la línea del 6 %, pero a mediados de 2007 la producción griega comienza a resentirse y un año después llega la recesión, llegando a caer por debajo de un 7 % interanual en 2011. Por su parte, notamos que el comportamiento del consumo ha sido opuesto al del PIB, en épocas de contracciones el Consumo aumentaba, y en épocas de subida, el Consumo bajaba; excepto en la recesión, cuando, con una caída del PIB permanente, el consumo le ha seguido, llegando a reducirse porcentualmente en 2012.

Esto no despeja ninguna duda sobre cuál ha sido el factor determinante del fracaso de Grecia, sigamos para ello analizando, en este caso, miremos las relaciones entre tipos nominales y reales y el crecimiento de la Inversión.

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El análisis de los tipos es realmente escalofriante, los tipos nominales a los que se han colocado los bonos a 10 años han tenido una tendencia constante hasta 2009, aunque mantenerse constante en un nivel de 5 % es alto, estos se disparan nada más y nada menos que al 22% en 2012. Esto significa que si comprabas un bono griego por valor de 1000 €, en 10 años te devolverían 1220 €, una cifra espectacular. Por consecuencia, los tipos reales, o tipos ajustados a la inflación han tenido un comportamiento igual, con su posible incidencia negativa en la inversión, ya que para muchos estos tipos tan altos y la confianza estructural (por mucho que esté infundamentada) en un estado hace más atractivo el bono que la creación de empresas o inversiones de capital. Así, la Inversión ha tenido tasas por debajo del 1 % y con más períodos de contracción que de aumento de su incidencia.

Esto si nos permite determinar que los tipos a los que se ha financiado Grecia han sido determinantes en la Inversión, viéndose reducida en términos relativos y produciendo su consecuente merma en la producción. Veamos ahora las Exportaciones Netas y su relación con la inflación, que ya conocemos.

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Aquí vemos la relación inversa que hay entre inflación y balanza comercial, cuando los precios dentro de un país son más bajos, tendemos a comprar más dentro de nuestras fronteras y nuestros precios serán más competitivos con otros países, por lo que debería haber una subida lógica de las exportaciones. En este caso, Grecia no puede hablar demasiado de competencia con un -10 % de Déficit Comercial respecto al PIB, que sólo se ha visto notablemente reducido durante los años más duros de la recesión, principalmente porque los griegos no podían permitirse comprar productos de fuera, motivo que podría explicar por qué el Consumo no se vio muy afectado.

De aquí podemos sacar también un buen motivo de la marcha de Grecia, un país no competitivo comercialmente, tiene que financiar su déficit con Consumo e Inversión, y con un Consumo relativamente constante y una Inversión enferma, no hay forma de rellenar el hueco. Pasemos a ver ahora el Gasto Público, los Impuestos y el déficit público.

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Estamos midiendo aquí el Gasto con Transferencias y pago de intereses de deuda, y los Impuestos como porcentaje general de recaudación sobre el PIB, por lo que se podría asemejar más al dato de presión fiscal. Vemos que el Gasto se sitúa por encima del 45 % y llega hasta un 53 % tras la tremenda subida de los tipos, con unos Impuestos constantes en torno al 32 %, esto da un déficit público estructural durante todos los años del período, con un dato peor durante la macro subida de tipos de 2009 que analizábamos antes.

Ya vemos que Grecia se ha visto muy desestabilizada por los datos de financiación, y no ha sido capaz de controlar ninguno de los déficits, ya que tanto el comercial como el fiscal han existido durante estos 12 años. Otra repercusión de esto es la deuda soberana, analicemos su comportamiento y veamos en qué condiciones comenzó Grecia la recesión.

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Crónica de una muerte anunciada, parece. En el año 2000 Grecia se situaba en una deuda de casi un 120 % del PIB, esto fundamentalmente nos va a decir cuánto tiempo más un país estará pagando intereses de financiación, y si ya al principio tenía esos niveles, imagínense después del rescate económico de 2011. Sí, es el momento en el que la deuda crece un 20 % y llega hasta un 160 % del PIB. Lógicamente la deuda es consecuencia de todo lo anterior, no se puede medir cómo causa; pero me permitiré decir, que si creces al 6 % anual y tienes una deuda del 125 % que no eres capaz de reducir, tienes un problema, y un problema de concepto, porque de ahí solo se sale controlando déficits, y no sólo no se ha conseguido sino que parece que no se ha intentado, a juzgar por el comportamiento de la recaudación.

Concluimos que el lastre griego son los déficits, ambos comercial y público, los datos de financiación y la deuda soberana; dentro de esta resaltamos lo que le queda, pagar el mayor rescate de la historia de un una unión a un país.

 

Gráficos | @miguellgv

Fuente | OCDE

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