LO ÚLTIMO »

Ejemplar McCain

No hay ninguna duda de que el evidente y merecido actor principal -el único para algunos medios- de la noche electoral norteamericana ha sido el presidente electo, Barack Obama. De su contrincante, John McCain, se ha destacado en todo el mundo el magno, elegante y casi presidencial discurso de despedida y agradecimiento.

Más allá de las frases de apoyo y respeto al presidente electo, a “su presidente”; más allá de la humildad y el profundo agradecimiento que supo transmitir el candidato republicano a sus correligionarios y a todos sus votantes, es digna de admiración la responsabilidad con la que afrontó la derrota. Pues no debe resultar sencillo digerir un resultado electoral como el del pasado martes después de tantos meses de dura campaña, primero dentro del Partido Republicano y más tarde como candidato a la Casa Blanca.Sin embargo, aunque se antoja aún más complicado ser capaz de erigirse en único responsable del resultado cosechado, John McCain, en lo que representa la gran lección que este hombre ha dado al mundo, se presentó ante sus compañeros, y ante el mundo entero, para pedir disculpas a todos los que pusieron su fe y su confianza en él. Es más, en un acto que le honra, asumió toda la responsabilidad del resultado electoral.

Esa lección es la que deberían tomar como ejemplo muchos de los líderes políticos de nuestro país. Sobre todo aquellos que, en un acto más cercano a la mentira que a la irresponsabilidad, reciben millones de votos para que siga una determinada línea, gane o pierda, y más tarde los utilizan y los cuentan como propios para desarrollar una política muy diferente.

 

Imagen | abcnews.go.com

Deja un comentario.

Tu dirección de correo no será publicada.


*