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El Paraguay Español a finales del siglo XVII (IV)

En cuanto a las tribus indias que acosaron a la gobernación, hay que señalar que estos ataques fueron siempre esporádicos, y se combinaron con periodos de tregua en los que hubo incluso intercambios comerciales entre ellos y los españoles.

Sin embargo, deben aclarase algunos conceptos con respecto a las tribus conocidas como guaycurúes. Lo primero que hay que tener en cuenta es que los españoles llamaron “guaycurúes” a las tribus chaqueñas de la orilla oeste del río y sin embargo éste era sólo uno de los grupos que conformaban la amalgama de pequeños clanes tribales, que a veces guerreaban entre ellos y otras se unían para atacar a los españoles.

Estos grupos indios eran bandas semi-nómadas cuya supervivencia dependía de la caza y de la recolección. A la llegada de los españoles iniciaron el trueque con ellos tomando contacto con el caballo y con las armas de fuego, algo que les resultó muy útil en las razzias que realizaron contra los peninsulares. Enemigos tradicionales de los guaraníes, pronto se mostraron hostiles hacia los españoles por la alianza que se estableció entre ambos grupos y únicamente pactaban una tregua cuando convenía a sus intereses. Los intentos por evangelizarlos, incluida la fundación de una misión entre ellos, acabaron todos en fracaso y en ocasiones con la muerte de los misioneros, que no consiguieron siquiera que abandonasen su vida medio errante.

La constante hostilidad de los guaycurúes está relacionada con su carácter estrictamente guerrero, cuyo origen se remonta a un antepasado mítico que les enseñó la apropiación por violencia, de ahí que los aspectos guerreros fuesen muy importantes en estas sociedades. Nunca se sometieron al poder español y raramente toleraron, aunque de forma temporal, el asentamiento de misioneros. Consideraban, además, que el cultivo de la tierra era algo deshonroso, prefiriendo la adquisición de bienes por el método de asaltos y botín.

En ocasiones, las fuentes históricas incluyen dentro de la familia guaycurú a los mbayaes, pero es conocido que en el siglo XVIII los guaycurúes estaban prácticamente extintos o dispersos mientras que los mbayaes aún contaban con un peso demográfico lo suficientemente importante como para ser considerados como un grupo independiente.

El concepto chaqueño engloba a una numerosa cantidad de comunidades indias que actualmente son conocidas como las componentes del grupo lingüístico guaycurú y que compartían una misma organización cultural , similares patrones de asentamiento (las conocidas como tolderías) y unas semejantes prácticas religiosas, que incluían el culto a la naturaleza y la antropofagia ritual .

La cercanía con Asunción provocó continuos roces entre ellos y los españoles, que a veces enviaron expediciones de castigo como represalia por los ataques perpetrados por los indios. Una de las más importantes tuvo lugar en 1675, pues estaba compuesta de 300 españoles y más de mil indios, esta expedición duró dos meses y la columna se adentró hasta 80 leguas en territorio enemigo, sin embargo no tuvo mucho éxito en cuanto a resultados, pues los indios advirtieron el peligro y se dispersaron por los montes .

Hay que destacar que el territorio del Chaco más cercano a Asunción era utilizado por los españoles para la obtención de ganado cimarrón, por lo que las rupturas de las treguas por parte de los guaycurúes no hacían sino ahondar en las necesidades de abastecimiento de la ciudad y de la gobernación. Además, son numerosos los encomenderos que vieron atacadas sus posesiones no sólo por la acción de estas tribus indias, sino también por la dejadez que los alcaldes de la Santa Hermandad mostraban a la hora de cumplir con su obligación de recorrer los campos y chacras de la región, facilitando de este modo las acciones de rapiña de los chaqueños.

La defensa frente a estos ataques debía ser, necesariamente, pasiva. La constante movilidad de estos grupos indios hacía prácticamente inútil cualquier expedición punitiva, además de los numerosos recursos, tanto humanos como materiales, que debían movilizarse para organizar una partida de castigo; si bien esto no quiere decir que no se produjera ningún intento.

Dentro del periodo analizado, una de las expediciones más importantes y que además obtuvo resultados de relevancia tuvo lugar el 20 de enero de 1678, donde los españoles obtuvieron una importante victoria:

…murieron seiscientos indios, y entre ellos muchos de guerra, y de la chusma se apresaron trescientas personas, según dicen, sin morir de nuestra parte persona alguna.

En dicha carta el obispo añade que, tras el éxito de la expedición, los indios del Chaco se mantuvieron en una actitud más pacífica y que sus correrías perdieron intensidad. Es probable, por tanto, que los españoles destruyeran una de las tribus de mayor peso demográfico, e incluso que esta expedición, por el número de muertos que dice el obispo que se produjeron, marcase el principio del fin de la supremacía del grupo propiamente llamado como guaycurú para ser relevado por otra de las etnias chaqueñas, como puede ser el caso de los mbayaes, cuyo auge se produjo, precisamente, a principios del siglo XVIII.

A las dificultades que tenían los españoles para protegerse de estos ataques se le unió la imposibilidad de evangelizarlos. Como se ha indicado anteriormente, a lo largo del periodo colonial hubo diferentes intentos por enseñarles la doctrina católica, e incluso un intento de reducirlos, como se había hecho anteriormente con los guaraníes.

La constante presión que ejercían los indios chaqueños sobre la gobernación y sus continuas correrías se ven reflejadas asimismo en una carta enviada al Rey por el obispo, en la que expone que

… han perturbado [a la provincia] causando con sus hostilidades notable daño en vidas, y haciendas, profanando con la aversión que siempre han tenido a nuestra religión católica el templo, y dos sacerdotes, y lo más sensible robando con su obstinada perfidia, y sacrilegio ultraje al augustísimo sacramento del altar, sin que por entonces se devengasen tamaños insultos…

Los esfuerzos en la defensa no sólo provenían por parte de las autoridades, sino también de los vecinos asuncenos, pues a pesar de las ayudas que recibía la gobernación éstas venían de forma inconstante y eran escasas. A pesar de todo ello, los indios del Chaco no eran la única preocupación de los españoles, ya que éstos tenían que hacer frente a otra amenaza proveniente de la frontera este, la zona donde abundaban los pueblos indígenas y las reducciones religiosas y que era parte fundamental, por su producción yerbatera, en el sostenimiento de la maltrecha economía de la gobernación; nos referimos, naturalmente, a las bandeiras paulistas que golpearon con especial virulencia el territorio paraguayo.

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