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La caída de San Juan de Acre

Acre | travelmagazine.org

En el año 1291 se producía la caída de San Juan de Acre, última ciudad en ser sometida por las hordas musulmanas que se abalanzaban contra el ya extinto reino de Jerusalén entre los siglos XI y XIII. Ese periodo es conocido comúnmente como los años de las Cruzadas. Un episodio histórico en el que se muestran hechos memorables como la tercera cruzada en la que los principales reyes cristianos se enfrentaron al todopoderoso Salahadin (o Saladino), conquistador de Jerusalén; y otros hechos que han calado profundamente en la historia como las matanzas entre cristianos y musulmanes, o los saqueos a los bienes culturales por parte de ambos bandos.

Entrando en el siglo XIII se producía esta última batalla que enfrentaba al último rey cristiano de Jerusalén, Enrique II de Chipre, algunos dirigentes de los reinos cristianos y órdenes militares cristianas como los famosos templarios dirigidos por Guillaume de Beaujeu, contra los sarracenos que incluían soldados mamelucos de Egipto, de Siria, etc. El bando cristiano (a diferencia del musulmán) estaba muy fragmentado debido a que los reyes cristianos tenían objetivos muy diferentes y cada vez enviaban menos soldados a Tierra Santa. Un ejemplo claro será el de los reyes de la Península Ibérica que prefería conservar soldados para luchar contra lo que quedaba de Al-Ándalus, o los emperadores bizantinos que veían como los musulmanes estaban cada vez más cerca de Constantinopla. Las órdenes militares, sobre todo los templarios, aspiraban a tener mucho poder y tenían eran muy influyentes en la vida militar de la zona. Además de esto hay que añadir la caída del Condado de Trípoli (actual Líbano) que supondría un paso importante para que los sarracenos se hicieran con la casi la totalidad de Tierra Santa, exceptuando San Juan de Acre.

El odio hacia el musulmán en aquella ciudad era muy grande. Así pues, a pesar de que Enrique II (ya en el exilio en Chipre) había firmado una tregua con Qalawun Al-Mansur (lider de las fuerzas islámicas) de paz de 10 años, estalló la guerra debido a una matanza sobre personas de religión islámica en San Juan por parte de cristianos radicales. El hijo de Qalawun inició la guerra sobre una ciudad maltrecha y dejada al olvido a pesar de los intentos del Papa Nicolás IV por promover su ayuda y, posteriormente, su reconquista. El asedio de Acre duró  seis semanas, comenzando el 6 de abril y terminando con la caída de la ciudad el 18 de mayo, aun así, soldados como los templarios aguantaron en sus cuarteles hasta el día 28 del mismo mes.

Tras la caída de la ciudad, pocas ciudades quedaron bajo dominio cristiano y las que quedaban cayeron semanas más tarde. Como consecuencia de la perdida de  San Juan de Acre, se produce un desinterés muy grande por reconquistar Tierra Santa. Las órdenes militares comenzaron a desaparecer como la de los templarios en las que el rey de Francia Phlippe le Bel con la ayuda del papa Clemente V predeterminó la extinción de la orden del temple en 1312. Los sarracenos vieron caer el último escollo que les cerraba el paso a la conquista de una parte de Europa oriental y de la península de Anatolia. Digo que vieron caer, porque la realidad es que los celos, intrigas palaciegas y demás cuestiones reales y de oportunidad hicieron que los cristianos no estuvieran bien organizados para enfrenarse a las fuerzas islámicas. Dicen que la unión hace la fuerza…

 

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