LO ÚLTIMO »

Mercados: la Bolsa

Hoy comenzaré una serie de artículos en los que explicaré los diferentes mercados que hay, para qué sirven y en qué consisten. Empezaré con el más famoso y conocido por todos: la Bolsa. El mercado bursátil es el más común y del que se suele hablar en las noticias a diario, siempre hay un periodista en el parqué para decir qué tal fue la sesión y qué es lo que supuestamente afectó.

Este mercado es un mercado regulado y centralizado, es decir, hay sedes electrónicas y con sitio físico donde se dan los intercambios, a diferencia de otros mercados que veremos más adelante. En la bolsa se negocian acciones de empresas. Pero realmente ¿qué es una acción? Es la parte alícuota del capital social de una empresa, por lo que si yo compro una acción me estoy convirtiendo en dueño de un pedacito del negocio. Una vez que ya soy propietario de una parte de la empresa está puede hacerme ganar dinero si la expectativa que tiene el mercado es buena y su cotización sube o vía dividendos, que son los beneficios que ha generado la empresa en su desarrollo.

Como puse antes la cotización en bolsa de las compañía se basa en expectativas, por lo que si estas cambian su precio se moverá con fuerza. Como ejemplo pondré el caso de LinkedIn, esta red social subió un 15 % en un solo día cuando presentó resultados trimestrales y estos superaban las expectativas por lo que consiguió una fuerte revalorización, sin embargo meses después su presidente dijo que no creía que sus resultados fuesen a seguir subiendo tan rápido y ese día sus acciones bajaron más de un 9 %. Aquí vemos cómo son expectativas, no realidades. El pensamiento de todos y cada uno de los individuos que participan, que afectan mediante oferta y demanda a los precios de los activos. Esto sería el cómo se mueven los precios y cómo se estructura el mercado, pero ¿por qué deciden sacar una empresa a bolsa?

Las empresas salen a cotiza mediante Ofertas Públicas de Venta (OPV), IPO en inglés. En este proceso los dueños de una compañía venden parte de sus acciones para obtener dinero y ampliar el negocio y acometer nuevos proyectos o simplemente para hacer caja y ganar liquidez.

Una de las ideas ampliamente extendidas y errónea es el hecho de creer que por comprar acciones de una empresa estás favoreciendo su actividad o haciéndola ganar dinero. Esto solo pasa el día de la OPV, el resto de las veces que la acción cambie de manos significa que el dinero irá a para a manos del vendedor de la acción sin que tenga repercusión en el normal desarrollo de la empresa.

Gracias a este mercado las empresas pueden tomar decisiones de expansión y favorecer al crecimiento de la economía.

 

Imagen | Ben Hider – NYSE Euronext

Deja un comentario.

Tu dirección de correo no será publicada.


*