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Sus Satánicas Majestades o “gorrillas” de Bami

Hace meses comenzó una cuenta atrás que terminó el pasado miércoles con una llamarada que me hizo sentir cual kebab en la calle del Infierno. No podía ser verdad, eran ellos y sonaban los acordes de Jumping Jack Flash.

El ambiente era espectacular, nunca había visto tantas lenguas andantes girando en torno a lo que aquel día se convirtió en La Meca del rock y es que, nos encontrábamos ante historia viva de la música… Abuelos que desde hace 52 años siguen abstrayendo con su aire irreverente, capitaneados por un contorsionista septuagenario bajo lo único que realmente importa: su virtuosismo musical.

Alucinamos todos coreando sus grande éxitos, quizá faltara algún clásico no siendo reprochable pues tuvimos dos horas de pura energía. No solo eran cuatro, lo acompañaban unos músicos increíbles que lejos de mantenerse en segundo plano nos brindaron minutos de gloria. Destacable la rompedora voz de una exuberante Lisha Fischer en Gimme Shelter.

Los más celosos, amparándose la vejez o avaricia de las momias londinenses, critican el hecho de que sigan rodando por el mundo. Estos pobres de espíritu no entienden que hablamos de “mozares” esqueléticos con pendientes y camisas horteras.

Pero aún así no dejas de preguntarte por qué continúan en la cresta de la ola. Ellos tienen dinero, gozan de fama, respeto, admiración; han disfrutado de una vida a máxima velocidad. Probablemente sean la responsabilidad y la adulación las únicas razones impulsoras.

Responsabilidad por ser la banda más importante del rock; con permiso de los chicos de Liverpool. Aunque Los Beatles no eran tan duros, sí más influyentes.

De otro lado, ser adulado es un sentimiento que existe en lo más recóndito de nuestro ser, una sustancia cuya pureza depende de si la pagas, o no. Por mucho caballo que cabalgue por sus venas, la sensación más placentera solo la alcanzan cuando se erigen como deidades.

Independientemente de todo demostraron que la ancianidad, muchas veces, es una cuestión de actitud. Yo estuve encantado de conocerlos, espero que sepáis su nombre porque podríais confundirlos con gorrillas de Bami.

 

Imagen | zeleb.es

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